Julio 02, 2010
Reflexiones Cristianas
Un conserje
del Banco First Security en Boise, Idaho, en una
ocasión, por accidente, puso en la basura una caja de ocho mil cheques que
valían ochocientos cuarenta mil dólares. Esa noche, el operador del triturador
de papeles con diligencia vació la caja de cheques en su máquina cortando así
los cheques en pedacitos de papel de un cuarto de pulgada. Luego vacío los
pedacitos en un latón de basura en las afueras del banco. A la mañana
siguiente, cuando el supervisor se percató de lo que había pasado, quería
llorar.
La mayoría
de los cheques habían sido cambiados en el banco y estaban esperando ser
enviados a la casa de cobro. Su pérdida representaba la pesadilla de un
contador ya que la mayoría de los cheques estaban aún sin registrar y como
resultado, los banqueros no podían saber quién pagó qué a quién.
¿Qué hizo el
supervisor? Ordenó que los pedacitos de papel fueran reconstruidos. Entonces,
cincuenta empleados trabajaron en dos turnos, seis horas al día dentro de seis
habitaciones, cambiando, combinando, pegando los pedazos como si fuera un
rompecabezas, hasta que los ocho mil cheques fueran reconstruidos.
Humpty Dumpty puede que se haya
caído de la muralla. ¿Pero los hombres del rey acaso trataron de pegar sus
pedazos?
¡Si cometes
un error, trabaja en la solución!
Un error no
se vuelve una falta hasta que rehúsas corregirlo.
Proverbios
10:17
Por senda de vida va el que guarda la instrucción mas el que abandona la
represión se extravía.